Papas Arrugadas Imprimir

Este plato es uno de esos platos que consideramos típicos de la gastronomía canaria, pero que no es un invento culinario, sino que es fruto de la realidad alimenticia de los canarios.

Es el reflejo de las carestías que, durante mucho tiempo, este pueblo tuvo que padecer, es el resultado del ingenio de aquellos que en su cocina se las tenían que componer para dar de comer a la familia cuando en la despensa no había casi nada.

Y es que la cocina tradicional canaria es el resultado de agudizar el ingenio antes las necesidades, y no son el fruto de las genialidades de un gourmet. No hay costumbre en las Islas de seguir un recetario concreto, y esto también queda reflejado en le caso de las papas arrugadas.

En líneas generales, hay unas coordenadas que todos siguen para su elaboración, pero luego, cada cocinero/a tiene su truco para arrugar la papa; y también hay diferentes formas de comerlas.

Es difícil prefijar una única receta para la preparación de este plato, por lo que hemos seleccionado una de las formas más corrientes, pero que sirve a título orientativo.

Papas Arrugadas
 

INGREDIENTES

2 kilos Papas (las conocidas como papas nuevas, o del país, y escogemos las de pequeño tamaño)
1 taza pequeña de Sal gorda
Hoja de Col o Limón (para acentuar el sabor)
Agua

PREPARACIÓN

Papas arrugadas con mojoAntes que nada hay que lavar las papas para quitarles la tierra, luego se meten en el caldero y se ponen al fuego. Sobre la cantidad de agua que hay que poner a las papas para que se sancochen, hay diferencias: hay quien opina que el agua ha de cubrir las papas y hay quien dice lo contrario, que la falta de agua es lo que provoca que se arruguen.

Una vez al fuego se añade bastante sal, de 3 a 5 puñaditos, y a continuación hay quien las tapa con una hoja de col durante el proceso de cocción.

Sabremos que están hechas pinchándolas con un tenedor, y si las papas están blanditas se retiran del fuego y se les escurre el agua. Luego se pone el caldero un ratito más al fuego con las papas pero ya sin el agua, y de vez en cuando se mueve el caldero de arriba a bajo y de lado a lado para que las papas queden secas, pero no se quemen.

Una vez que se apaga el fuego, hay partidarios de taparlas con un paño, y añadir unas rodajitas de limón dentro, y hay quien prefiere echarlas en un mantel, el caso es que todas estas formas lo que persiguen es evitar que la papa se sude y que al servirla, no de la sensación de estar aún húmeda.

A la hora de comerlas: se acompañan con mojo rojo o colorado (picón o no). Hay quien las come peladas y quien no.

Este es un plato que se suele tomar como enyesque o entrante, para ir picando hasta que llegue el plato principal, o como acompañante de pescado o de un asadero.

 
< Anterior   Siguiente >

Volver a la página principal -
Volver a la página principal de FEDAC