El Traje de Néstor y la Sección Femenina Imprimir
Traje Nestor
A Néstor no le interesaba ser fiel a la realidad canaria, y por eso va a ignorar el modelo tradicional y monta un modelo estético modernista, que posteriormente tendrá la denominación de: el disfraz típico de Néstor, o traje de Néstor..

La primera intención que se escondía detrás de este proyecto era la de obtener un prototipo de vestimenta del lugar, con la que vestir y divertir a los pasajeros de los trasatlánticos que arribaban a la Isla, en sus fiestas de disfraces.

Néstor más que resucitar el traje tradicional, lo que hizo fue crear uno totalmente nuevo. Para ello contará con el apoyo de diferentes organizaciones y organismos de mucha importancia social y político-administrativa tales como el Cabildo Insular o el Círculo Mercantil, que junto con el Gobernador, promovieron de manera condenable, el uso del traje, además como elemento identitario.

Con todo ello, en un homenaje póstumo a Néstor, hecho por y para la burguesía, se emprende una "Cruzada de revitalización de lo tradicional", que contó con el apoyo de los medios, con una campaña periodística muy fuerte.

Así pues, se creó y formalizó para Gran Canaria una vestimenta que representaba la personalidad del artista, que era una mezcla de modelos polacos, griegos. No tenía nada que ver con la realidad de la Isla, pero que era estéticamente aceptable para él y válido para las intenciones políticas que habían detrás.

Este traje fue paseado por ferias y certámenes como el traje típico de la Isla. Con el tiempo se levantaron voces en contra de estas manifestaciones, puesto que parecía que se estaba caricaturizando a la vestimenta isleña.

Traje Nestor El traje de Néstor estaba compuesto por las siguientes piezas:

HOMBRE: sombrero negro, camisa blanca de mangas cortas y voluminosas, chaleco de colores adornado con pintaderas, una falda-pantalón con tablas y unas polainas del tamaño de unas rodilleras, además del calcetín y el zapato de cuero virado.

MUJER: minúsculo sombrero negro ladeado, que jamás se usó, con borlas de colores, pañuelo amarrado con forma de lazo al lado izquierdo de la cara, blusa ceñida de manga larga -con calados en el pecho y la espalda-, falda con profusión de calados y con cintas formando dibujos y zapatos de tacón con borlas de adorno.

En total sintonía con la obra de Néstor está la Sección Femenina pero en la Isla hubo una preocupación por recuperar las tradiciones como los cantos y las danzas, y también la vestimenta, aunque por el camino cometieron diferentes errores.

Inicialmente, cuando se crearon los cuerpos de coros y danzas, éstos iban vestidos con la ropa diseñada por Néstor, que a su juicio, era la correcta, y de ahí que la mantuvieran durante algún tiempo. Pero luego, poco a poco, se fueron uniendo las diferentes quejas sobre el traje, dado la incomodidad y la poca credibilidad que tenía el vestido, por lo que se optó por cambiarlo.

Por ello se creó un equipo de trabajo para la realización de modelos verdaderamente tradicionales, en dicho proceso hubieron algunos aciertos y bastantes errores. Al grupo lo asesoraban diferentes personas, entre los que estaba Luis Benítez Inglott, el cual tenía en su poder una gran cantidad de prendas antiguas, de la vestimenta de la Isla.

Los modelos fueron realizados basándose en gran parte, en las descripciones que hace Domingo J. Navarro en su libro, Recuerdos de un noventón.

Los modelos fueron bautizados por la Sección Femenina como "traje de aldeana" y "traje de señora", éste último con connotaciones clasistas, lo cual no fue del agrado de todos.

Todos los trajes se hacían y se distribuían por medio de las delegaciones que tenían en la Isla para así abastecer a los grupos que se iban formando.

En el trabajo sobre la vestimenta, la Sección Femenina se quedó a medio camino, aunque su labor, a pesar de sus diferentes trabajos, tuvieron una digna presencia y sirvieron de buen punto de arranque para el inicio de la formación del verdadero traje popular.

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