Esta pieza es más conocida en el argot popular como cachorro, cachorra o cachorrilla. Su forma será diferente según la localidad de la Isla que lo fabrique. Esas diferencias se concentran básicamente en el ala y la copa. Los del norte suelen tener la copa redondeada y el ala doblada hacia arriba. Los del centro de la Isla se diferencian en que tienen una copa redonda y un poco más baja y el ala es más recta. Y ya en los municipios de Firgas, Arucas y Moya, lo común, es que la copa sea más alta y redondeada y el ala un poco virada hacia arriba. Cierto es que la producción sombrerera, a medida que evoluciona, genera otras diferencias entre las zonas de la Isla, con modelos nuevos o diferentes, o con el uso de materiales tales como la lana, el pelo de camello o la piel de conejo. Podríamos decir que hay dos tipos de sombreros en Gran Canaria: la cachorra, que era de copa baja y redondeada y el sombrero troncocónico, que tenía la copa alta y el ala recta. La industria sombrerera de Gran Canaria contaba, entre sus otras cualidades, con un alto nivel de producción, de hecho abastecía a gran parte del Archipiélago. La Real Sociedad Económica se preocupó por fomentar la industria en cuestión, ofreciendo incluso, premios y ayudas por su prosperidad.
La industria del sombrero fue cayendo poco a poco ya que no podía competir con los importados, aunque a fines del siglo XIX se seguían haciendo. La sombrerería en Gran Canaria va a influir en el uso, incluso en los tocados femeninos. Las mujeres tenían mejor acceso a los cachorros y otros sombreros por la abundancia que de ellos había, y que además tenían precios más asequibles. |