Proceso de trabajo

El calado consiste en deshilar el tejido logrando con ello diversos y complicados dibujos sobre la trama del mismo. Estos dibujos parecen inspirados muchas veces en la flora o en motivos arquitectónicos que igualmente han tomado sus formas de la naturaleza.

 

Para calar, se siguen los siguientes pasos:

 

Cortar la tela según las medidas del trabajo que se va a realizar.

 

  • Marcado de la pieza, que se hace tanto en horizontal como en vertical, dejando 2 cm de borde.
  • Puntillo, para evitar que la tela se deforme al deshilarla.
  • Deshilado o sacado de las hebras, cuyo esquema irá en función del diseño a calar.
  • Puesta en el telar. Se sujeta al trozo de tela clavado en los listones, se le ponen las varillas, y se colocan la tachas, dejando la tela tirante; y luego, tensamos con hilo desde la tela a las varillas.
  • Calado de la tela, que consiste en ir atando las hebras sueltas que han quedado en el deshilado, e ir hilando los espacios vacíos, adornándolos con una amplia gama de dibujos.

Una vez confeccionado el trabajo elegido, se pasa a la última fase del trabajo con:

  • Remate con un festón por todo el borde de la pieza.
  • Lavado de la pieza en el telar, y secado al sol.
  • Recorte del festón.

 

El proceso de aprendizaje de los conocimientos se transmitían de generación en generación y requería comenzar desde muy corta edad. Era una labor femenina donde la repartidora, o persona cuyo negocio era repartir las telas y los diseños,distribuir el trabajo entre las caladoras en función de la edad y de la destreza que cada una mostrase y por último recoger los calados terminados para comercializarlos.

 

Marcado de la pieza Deshilado
Puesta en el telar Calado de la tela