Origen

La isa procede del mismo tronco de la variedad de jotas peninsulares llegadas con la Conquista. En algunos lugares del Archipiélago se les sigue denominando con el nombre de jotas o jotillas, pero en Gran Canaria son conocidas por isas.

 

La isa deriva rítmica y melódicamente de la jota peninsular (bailada suelta). Se caracteriza por tener un intenso ritmo ternario, un canto rápido y alegre, y por ser un baile de participación colectiva de los más conocidos en el Archipiélago. La isa canaria se toca con guitarra, laúd, bandurria y timple.

 

Con el tiempo se han ido incorporando una serie de figuras, en la que es de vital importancia la coordinación entre los danzantes, con lo que se demuestra la influencia de las danzas cultas de la Europa del siglo XIX.

 

Otra de las diferencias es que la isa es uniforme tanto en su parte cantada como en su parte instrumental, para así no modificar el ritmo de la danza o baile. En cambio en la jota, la parte que canta el solista es más suave para resaltar así las virtudes del cantante.

 

La última de las diferencias que cabe destacar es que, en líneas generales una isa siempre será un canto más tranquilo y sosegado al compararlo con la jota.